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¿Por qué somos adictos a Internet?

Cómo identificar si tenemos dependencia a las redes sociales, al celular o a los juegos conectados.

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Hoy día, la mayoría de las personas, adultos y niños, tiene un celular conectado a internet. No podemos imaginar nuestras vidas sin estos dispositivos móviles nunca más. Pero además de las enormes posibilidades que tenemos con la nueva tecnología, también hay algunos peligros al estar conectados.

Por qué estar conectado puede causar adicción, qué consecuencias enfrentamos para nuestras vidas y cómo podemos reclamar nuevamente nuestra libertad, es lo que vamos a explicarte.

Antes de empezar recomendaremos un libro por si alguno quisiera profundizar más en este tema. Se llama Irresistible y es escrito por Adam Alter. Esta publicación se basa en este libro.

¿Qué es la adicción a internet o ciberadicción?

Según Wikipedia la ciberadicción, también conocida como Trastorno de adicción a internet (Internet Addiction Disorder, IAD) es un término que se refiere a una supuesta patología que supone un uso abusivo de Internet, a través de diversos dispositivos (computadora, celulares, tabletas, etc.), que interfiere con la vida diaria.

De la adicción, hablamos incluso, si no es el consumo de una sustancia, cuando continuamos haciendo algo, a pesar de las consecuencias negativas a largo plazo.

Y eso es lo que está sucediendo con los celulares conectados a internet hoy día. Ocupan un gran espacio de nuestro día. Nos mantienen entretenidos con mensajes en WhatsApp y notificaciones de las redes sociales o del correo electrónico. Pero casi todas las personas, subestimamos el tiempo que pasamos mirando una pantalla.

Según estudios hechos en 2017, el promedio de tiempo de conexión a internet es de 4 horas al día en las personas que viven en el mundo desarrollado. Lo que significa que hay personas que usan sus dispositivos mucho menos y quienes los usan durante 12 horas o más, por día. Si sumamos las horas promedio por día, pasamos aproximadamente 60 días al año conectados a nuestros dispositivos... Eso es bastante tiempo.

Importante recalcar, que este promedio varía con la edad del usuario, lxs niñxs y jóvenes son los usuarios que más tiempo pasan conectados a un dispositivo móvil sin ningún control ni límite de tiempo para usarlo, estos usuarios casi siempre están mirando las redes sociales o jugando con otras personas en juegos conectados a internet. Justamente la OMS ha catalogado, en la undécima revisión de la clasificación de enfermedades, la adicción a los videojuegos como enfermedad mental.  

Otra situación a tomar en cuenta es el hecho de que no podemos pasar unos minutos, sin consultar nuestro teléfono. Nos sentimos vacíos e inquietos si nos damos cuenta de que no podemos usar nuestros teléfonos. Incluso revisamos nuestros teléfonos por la noche cuando nos despertamos porque está justo al lado de nuestra cama. Hasta escuchamos el sonido "fantasma" de nuestro celular sonando. Este es el síndrome denominado FOMO, que por sus siglas en inglés es Fear of missing out o lo que es lo mismo, miedo a perderse de algo.

¿Por qué podemos volvernos adictos a internet?

Probablemente los adultos seamos "más conscientes" del tiempo que pasamos mirando la pantalla de nuestro dispositivo pero no todos tenemos esa consciencia, especialmente los niños, niñas y adolescentes.

Estas 5 claves pueden ayudarnos a entender por qué podemos volvernos adictos a internet.

  1. Tenemos el PODER DE ELEGIR: Preferimos entretenernos con nuestros dispositivos en lugar de entretenernos con el mundo real. A nadie le gusta realizar tareas desagradables o estar solo haciendo una fila, eso es  menos atractivo que meterse en un juego o ver fotos del muro de Instagram. Hasta cierto punto, podemos elegir nuestro mundo. Pero el mundo real con todas las demandas y listas de cosas por hacer no desaparece. Escapar de la realidad casi siempre crea más estrés, los problemas pequeños se convierten en grandes problemas y al final, perdemos mucho tiempo, no hacemos nada de lo que teníamos que haber hecho. Es decir, procrastinamos.
  2. Segregamos la HORMONA DE LA FELICIDAD: La adicción implica el deseo intenso por algo, pérdida de control sobre su uso y la implicación continua en ello, a pesar de las consecuencias adversas. La adicción cambia el cerebro, modificando la forma en la que registra el placer y corrompiendo el funcionamiento normal del aprendizaje y la motivación. Lo que viene a ser lo mismo: Encontrar fotos tiernas de cachorros o gatitos, videos graciosos o contar los Me gusta de Instagram, activa la hormona Dopamina en nuestro cerebro. Todo lo que potencialmente causa adicción crea la liberación de la dopamina. Eso es lo que nos hace felices y nos da una sensación de alivio. Lo mismo es cierto para las drogas, el alcohol, el sexo y los juegos de azar. Pero nos acostumbramos a la dopamina, lo que significa que necesitamos más para sentir la misma cantidad de felicidad después de un tiempo, es decir, más fotos de gatitos y cachorros, más me gusta, más noticias de Facebook, más fotos en Instagram ...
  3. Obtenemos una RECOMPENSA RÁPIDA: Generalmente los premios se ganan. Hay que trabajar y entrenar muy duro para lograr una buena marca o ganar una competencia. Nos encanta la sensación de ganar algo porque mejora nuestra autoestima y nuestra percepción como ganadores o de que podemos lograr algo. Internet con las redes sociales y los juegos conectados han re-inventado el sistema de recompensas: Ahora se pueden obtener recompensas mientras se está jugando, pasando de un nivel a otro o liquidando al equipo contrario; también se pueden obtener miles de Likes en una publicación de Instagram u obtener nuevos followers en Twitter. Obtener una recompensa sin trabajo previo parece ser una gran oferta. Pero en el fondo sabemos que realmente no logramos algo grandioso porque no tienen el significado de un logro real. A la larga, existe un gran riesgo de que la generación que crece con los dispositivos móviles, no esté preparada para esforzarse constantemente por algo que valga la pena, porque nunca aprendieron a luchar por su recompensa.
  4. Poseemos un MURO INFINITO: Los muros de las redes sociales no paran, siempre se están actualizando haciendo que uno pase más tiempo, de forma obligada, en ellas ya que no hay una razón para parar. Todas las redes sociales brindan un contenido infinito. Las funciones de reproducción automática en YouTube ponen el siguiente video que nos sugiere la misma plataforma. Si no decides parar de hacerlo de formar consciente, pasarás horas mirando videos, mientras postergas las cosas que debes hacer. 
  5. Queremos ALCANZAR OBJETIVOS: Establecer y alcanzar algunos objetivos es otro situación altamente adictiva en las redes sociales o en los juegos conectados. Nos resulta muy difícil parar porque es satisfactorio. Los objetivos pueden ser: alcanzar un número de seguidores de 4 dígitos o un cierto nivel en un juego. Estamos muy motivados para alcanzar estos objetivos, pero en el momento en que llegamos allí, el placer dura un momento. Esto significa que tenemos que apuntar a otra meta, incluso más alta, que incluye más tiempo de actividad en las redes sociales o de juego.

Descubrir las principales causas de nuestra adicción a los celulares puede ser revelador para algunas personas.

Tómate el tiempo para observar tus propios hábitos de uso, da el ejemplo en su familia y establece límites y normas de uso, tanto para ti como para tus hijos, si los tienes.

En otro post publicaremos las claves para crear hábitos saludables digitales y prevenir la ciberdependencia a internet.

Si te gustó esta publicación, compártela entre tus familiares y amigos.

¡Feliz Vida Segura!

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